IPRCR
Una iglesia reformada, confesional y presbiteriana en la tradición de la Reforma del siglo XVI.
Historia
1984
La misión de la Iglesia Cristiana Reformada de Norteamérica (CRC) inicia obras en Costa Rica. El pastor Guillermo Green y su esposa Aletha llegan junto a Roberto Venegas, recién convertido. Se establecen congregaciones en Tepeyac y Los Cuadros (Purral Arriba).
1993
Se funda el Centro Educativo Cristiano Reformado (CECRE), una institución educativa comprometida con la cosmovisión reformada y la excelencia académica.
1999
La misión de la CRC concluye su obra en Costa Rica. Las congregaciones locales continúan de manera independiente, profundizando su identidad presbiteriana y reformada.
2003–2004
Se fundan dos nuevas congregaciones: Pacto de Gracia (San José) y la primera iglesia reformada en Cartago. La estructura de presbiterio se consolida.
Hoy
La IPRCR sirve con congregaciones en la Gran Área Metropolitana y puntos de predicación en otras regiones, unidas bajo el Sínodo y comprometidas con los estándares confesionales de la Reforma.
Identidad
“La Iglesia Presbiteriana y Reformada de Costa Rica desea organizar su iglesia con base en principios bíblicos, gobernada por presbíteros y comprometida con los medios de gracia: la predicación de la Palabra, la correcta administración de los sacramentos y la oración.”
Eclesiología
Cristo gobierna su iglesia a través de sus siervos ordenados: pastores, ancianos y diáconos, organizados en asambleas representativas.
Cada congregación es gobernada por su consistorio: pastor(es) y ancianos gobernantes (presbíteros) elegidos por la congregación. Los diáconos cuidan de las necesidades materiales y de misericordia.
Los consistorios de las iglesias locales se unen en presbiterio, que supervisa la doctrina, la ordenación de ministros y la disciplina eclesiástica regional.
El Sínodo es la asamblea general que gobierna toda la IPRCR, estableciendo normas doctrinales y coordinando la misión entre los presbiterios.
A diferencia del episcopado, el gobierno presbiteriano distribuye la autoridad entre los presbíteros. Cristo es la única Cabeza de la Iglesia; los ancianos gobiernan como sus siervos.